Tratamiento

El equipo de la Unidad de Cirugía Oncoginecológica examina cada uno de los casos que le son remitidos para establecer la mejor opción quirúrgica para su patología.

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En la mayor parte de los casos, la cirugía se realiza mediante laparoscopia, una técnica mínimamente invasiva. Esta técnica permite el acceso a la cavidad abdominopélvica mediante una mínima incisión y facilita al cirujano la visión durante todo el acto quirúrgico a través de una lente óptica.

Además, esta técnica reduce la incisión a unos milímetros, lo que disminuye el riesgo de la intervención, acorta el tiempo de recuperación y hace menos doloroso el postoperatorio.

Cáncer de endometrio

La Unidad de Cirugía Oncoginecológica del Hospital Nisa Rey Don Jaime cuenta con un equipo multidisciplinar especializado en el tratamiento quirúrgico del cáncer de endometrio (si bien existen casos en los que el tratamiento indicado sea la radioterapia o la quimioterapia).

La cirugía practicada es la suma de una histerectomía, doble anexectomía y linfadenectomía. El tratamiento principal para el cáncer endometrial es una operación (histerectomía) para extirpar el útero y el cuello uterino, así como ambas trompas de Falopio y ambos ovarios (doble anexectomía). Este procedimiento usualmente se hace al mismo tiempo que se extirpa el útero.

Se puede hacer por laparotomía (incisión en la pared abdominal) o por laparoscopia.

Para determinar la etapa del cáncer, también se necesitará la extirpación de los ganglios linfáticos en la pelvis y alrededor de la aorta (linfadenectomía).

La recuperación después de la cirugía dependerá del tipo de operación realizada. En el caso de la histerectomía abdominal, la estancia en el hospital suele ser de 3 a 7 días. La recuperación total entre 4 y 6 semanas.

Por lo general, un procedimiento laparoscópico requiere una estancia en el hospital de 1 a 2 días, y una recuperación de 2 a 3 semanas. Las complicaciones son poco frecuentes, pero pueden incluir sangrado excesivo, infección de la herida o daños a los sistemas urinario o intestinal.

Efectos secundarios

Cualquier histerectomía causa infertilidad. Para las mujeres que no habían pasado por la menopausia antes de la cirugía, la extirpación de los ovarios causará la menopausia. Esto puede causar síntomas, como sofocos repentinos de calor, la sudoración durante la noche y la sequedad vaginal. La extirpación de los ganglios linfáticos en la pelvis puede derivar en acumulación de líquido en las piernas, una afección llamada linfedema. Esto ocurre con más  frecuencia cuando se administra radiación después de la cirugía.

Seguimiento

Cuando finaliza el tratamiento, la paciente debe acudir a las visitas de control que le indique su médico. Durante estas visitas, se le harán preguntas sobre cualquier problema que presente y, si es necesario, se le practicaran nuevos análisis, radiografías y estudios por imágenes, para determinar si hay signos de recidiva del cáncer o para tratar efectos secundarios.

La frecuencia con que necesite acudir a estas visitas depende principalmente de la etapa en la que se encontraba el tumor, pero por regla general será cada seis meses al inicio y luego se irán espaciando.

La mayoría de las recurrencias del cáncer endometrial se dan dentro de los primeros años de la atención de seguimiento y se detectan mediante examen físico, estudios de imagen o marcadores tumorales. Los estudios en muchas mujeres con cáncer endometrial muestran que si no hay síntomas o anomalías en el examen físico, los análisis de sangre de rutina y los estudios por imágenes no son necesarios.

Cáncer de ovario

La Unidad de Cirugía Oncoginecológica del Hospital Nisa Rey Don Jaime cuenta con un equipo multidisciplinar especializado en el tratamiento quirúrgico del cáncer de ovario (si bien existen casos en los que el tratamiento indicado sea la quimioterapia o la terapia hormonal).

La cirugía depende del estado del tumor, de la edad y del deseo genésico, entre otros factores.

El primer objetivo de la cirugía la eliminación total del tumor (cirugía citorreductora), por lo que el cirujano trata de suprimir todo rastro que mida más de 1 cm y evitar la presencia de tumores residuales.

Generalmente se procede a extirpar el útero, ovarios y trompas. También se extirpa el epiplón (omentectomía), un tejido adiposo que cubre el contenido abdominal como un delantal, dado que hay ciertos cánceres de ovario que pueden propagarse a este tejido y a los ganglios linfáticos de la pelvis y del abdomen. Si hay líquido en la pelvis, se extraerá para análisis. Tras la cirugía, se somete todo a análisis.

La vía puede ser laparoscópica mediante el acceso a través de unos trocares abdominales por los que se introduce una cámara y todo el instrumental necesario para operar; o por vía laparotómica con una incisión media o transversal.

En estas intervenciones es importante la experiencia del cirujano ya que son cirugías complejas. Las mujeres con cáncer de ovario que no se someten a una cirugía correcta desde el principio pueden requerir nuevas intervenciones.

La estancia hospitalaria depende sobre todo de la vía quirúrgica, reduciéndose a una media de tres días si es laparoscopia y hasta unos 7 días para la vía laparotómica.

Las pacientes pueden reanudar sus actividades usuales en 4-6 semanas.

Seguimiento

Si se ha sometido a una operación de este tipo es muy importante que acuda a todas sus citas de seguimiento. Los médicos le preguntarán acerca de su estado de salud y le harán ciertas pruebas: analíticas, radiografías y estudios por imágenes, para determinar si hay enfermedad residual o tratar posibles efectos secundarios. Las pruebas sanguíneas como la determinación de los marcadores tumorales ayudan a reconocer la recurrencia. El más usado es el Ca-125, también el Ca 19.9, CEA y HE-4. También se utiliza la AFP y HCG para mujeres con tumores de células germinales.

Cáncer de cuello de útero

La Unidad de Cirugía Oncoginecológica del Hospital Nisa Rey Don Jaime cuenta con un equipo multidisciplinar especializado en el tratamiento quirúrgico del cáncer de cuello de útero (si bien existen casos en los que el tratamiento indicado sea la radioterapia o la quimioterapia; incluso una combinación de dos terapias).

Las opciones para tratar a cada paciente con cáncer de cuello uterino dependen de la etapa de la enfermedad. Otros factores que pueden influir en las opciones de tratamiento son la edad, el estado general de salud y circunstancias individuales.

Con respecto a la cirugía, existen diversos procedimientos:

  • Conización. Es un procedimiento que se realiza en quirófano, bajo anestesia (ya sea general o espinal), tomándose una muestra más amplia del cuello uterino, en forma de cono, normalmente mediante escisión electroquirúrgica con asa, que muchas veces es curativa en el caso de los precánceres y en los tumores cancerosos en etapas muy tempranas. Normalmente no necesita ingreso hospitalario, aunque se realiza en el hospital.
  • Histerectomía. Se realiza una extirpación del útero (tanto del cuerpo como del cuello uterino) pero no las estructuras próximas. Se puede realizar mediante una incisión quirúrgica en el abdomen (histerectomía abdominal), por la vagina (histerectomía vaginal) o mediante laparoscopia (histerectomía laparoscópica).  Para todas estas operaciones se usa anestesia general. El tiempo de ingreso tiende a ser más corto si el procedimiento es vaginal o por laparoscopia. Cualquier tipo de histerectomía causa esterilidad (incapacidad de tener hijos).
  • Histerectomía radical. En esta operación el cirujano extirpa el útero con los tejidos contiguos y la parte superior de la vagina adyacente, los ovarios y las trompas. A menudo también se extirpan algunos ganglios linfáticos pélvicos. Se puede realizar tanto por vía abdominal abierta como por laparoscopia, con extracción de la pieza quirúrgica por vía vaginal.
  • Traquelectomía. En este procedimiento se extirpa el cuello uterino y la parte superior de la vagina, pero no el cuerpo del útero. También se extirpan los ganglios linfáticos cercanos mediante una laparoscopia. Después de la traquelectomía, algunas mujeres pueden quedarse embarazadas. Sólo se ofrece en pacientes con deseo reproductivo y en etapas incipientes de cáncer de cérvix.